martes

En la ciudad de los golpes

Lo principal de estar contigo, es no hacerse a un lado cuando alguien te diga que estás sobrando, que mejor te acabas el café, que esta noche habrá mucho porqué aferrarse al techo. Muerdo el aire por tu espalda. Así repaso las últimas opciones que tengo para ahuyentarte. Me las he gastado todas sobre el trapecio, sonriéndote. Si te pido que te vayas, no es para cerrarte una puerta. Es para pedirte que me ayudes con las ventanas. Ahora sólo me ocuparé de la esperanza que cabe en tus zapatos, las polillas del armario, aquella servilleta que me sirvió para gritarte en letra curiva que aún te amo. Para terminar, te diré que aún no hemos comenzado.

2 comentarios:

Vania Valentina dijo...

Para terminar te diré que aún no hemos comenzado.

Extraño los dibujos que imaginaba de colores cuando me decías que los querías pintar.
La carretera y su abrazo se ha vuelto más ancha.

Siempre es bueno volver aquí.

Azul café dijo...

Vayamos a cualquier parte. Dejémos de zapatos y otras bajezas.

L'avenir est un leurre !